En los últimos 10 días, parece que la Tierra está desatando toda su furia de una sola vez contra los habitantes más desprotegidos.
Un Ciclón
Entre el 2 y 3 de Mayo, un épico ciclón categoría 5 asotó en la costa sur de la nación asiática de Myanmar (antigüa Birmania) con una fuerza destructora demoledora devastando toda la región y causando la muerte de más de 100.000 personas – una cifra terrible que solo se había visto con el Tsunami de 2004. Este ciclón tenía ráfagas de vientos de más de 260 kilómetros por hora. Vientos con estas velocidades levantan un automóvil fácilmente, derrumban edificios y lanzan objetos por el aire que se convierten en proyectiles asesinos. Una viga pequeña de madera viajando a esta velocidad podría atravesar una pared de bloques como cuchillo en mantequilla.
Imaginemos por un momento estar en esa situación: El viento es tan fuerte que sientes que te arrancará la piel, si es que puedes mantenerte en pie. Si estás en un lugar cerrado, el aire circulando a tan altas velocidades por las estructuras produce un fuerte silbido ensordecedor que se mezcla con lo que muchos llaman el sonido de un tren como si estuvieras cerca de la vía. Vidrios, árboles, ladrillos, techos, autos, agua, postes eléctricos rotos conduciendo alto voltaje por la calle inundada hasta las estructuras de metal derrumbadas; fuego de tuberías de gas destruidas en contacto con chispas. Muy poco para lo que se pueda describir con letras.
La zona afectada aparte de ser destruida por los vientos, sufrió de una inundación en más de 40km costa adentro debido a una columna de agua de más de 3 metros que el ciclón levantó del océano y vertió en tierra. Hoy hay más de 1.5 millones de personas están damnificadas y la ayuda internacional hace lo posible por aliviar la crisis.
Un Volcán
Desde el 2 de Mayo, luego de 9.000 años de sueño profundo, el volcán Chaitén, en Chile, despertó con una serie de temblores, expulsión de lava y una columna inmensa de cenizas de más de 19 kilómetros de longitud. Más de 4.000 personas, casi la totalidad de los habitantes del poblado de Chaitén, han sido evacuados para evitar una desgracia, pero ya varias poblaciones en el camino de la nube de cenizas han sido afectadas con una lluvia negra y espesa, tormentas y contaminación por azufre. Las autoridades Chilenas están atentas a la evolución de este gigante, que dicen podría estar escondiendo una explosión muy grande por venir.
Imaginemos estar en medio de una erupción volcánica: Es uno de los acontecimientos naturales más bizarros que se pueden experimentar. La explosión que produce la erupción, desata un temblor que puede llegar a 5.0 en la escala de Richter. Seguidamente, millones de toneladas de ceniza volcánica son lanzadas a las nubes y por la carga estática que éstas traen, se producen fuertes tormentas eléctricas, que a su vez, desatan una incesante lluvia que al mezclarse con las cenizas, cae como un baño de cemento sobre los poblados, produciendo daños materiales gigantescos, derrumbes de muchas casas por el peso de esta pasta sobre los techos débiles y personas intoxicadas por el contenido de azufre que expulsa. Y todo esto, si se da en el día, parecería la media noche; La nube de cenizas cubriría por completo el Sol en la zona. Y si se sufre de la terrible suerte de estar también en el paso del flujo piroclástico (una avalancha de lava, ceniza y gases incandescentes) las posibilidades de sobrevivir son nulas.
Un Terremoto
Ayer, 12 de Mayo se produjo un fuerte terremoto de 7.8 en la escala de Richter y más de 300 réplicas. Se originó en una zona montañosa en la provincia de Sichuan y se expandió a lo largo de toda China, convirtiéndose en el peor terremoto en el país en los últimos 30 años, causando la muerte de más de 10.000 personas [actualizado 15-May] 19.000 personas. En el condado autónomo de Beichuan Qiang, muy cerca del epicentro del movimiento, el 80% de las edificaciones quedaron destruidas y han muerto casi 7.000 mil habitantes.
Este es quizás el más temido de los desastres naturales. Un terremoto de 7.8 de magnitud produce grandes sacudidas sobre tus pies, al punto que es imposible permaneces parado, incluso a gatas. Vasos, platos, ventanas, lámparas, estantes, libros, televisores, todo lo que conoces de tu entorno seguramente comenzará a caer por todos lados convirtiendo cualquier espacio en un peligro. Más cerca del epicentro, es mucho peor. Pisos completos de edificios se vendrán abajo llevándose consigo muchas vidas. Eso produce muchas, muchas rupturas de tuberías de gas y consecuentes incendios, que muchas veces es el que quita la vida de los sobrevivientes debajo de los escombros, mas que el propio derrumbe.
Aunque el gobierno Chino está celoso de permitir la entrada de gobiernos extranjeros para la ayuda (la maldita política privando por sobre las vidas humanas), ya se están abriendo pasos y muy poco a poco está llegando el rescate a la zona más afectada. Largos días de peligrosa remoción de escombros queda para los rescatistas con la esperanza de encontrar gente aun con vida, pero arriesgando la propia.
110 mil personas han perdido la vida en medio de su cotidianidad en estos 10 días y unas 4.000 más están en serio peligro. No estoy seguro si esto está en las estadísticas de cada centenario, pero varias alarmas se han prendido en la comunidad científica.
[NatGeo, CNN y Reuters]