Marco Tulio Cicerón, uno de los más grandes políticos, escritores y oradores romanos, que con sus conocimientos adquiridos sobre las relaciones humanas, nos ha dejado frases invaluables como las que les dejo a continuación:
- Es la fortuna, no la sabiduría, la que gobierna la vida del hombre.
- Los hombres se asemejan a los dioses cuando hacen el bien a la humanidad.
- En las horas de peligro es cuando la patria conoce el quilate de sus hijos.
- Estar contentos con lo que poseemos es la más segura y mejor de las riquezas.
- Hago más caso del testimonio de mi conciencia que de todos los juicios que los hombres hagan por mí.
- Somos esclavos de las leyes para poder ser libres.
- Siempre la mala paz es mejor que la mejor guerra.
- La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés.
- Pensar es como vivir dos veces.
- La honradez es siempre digna de elogio, aún cuando no reporte utilidad, ni recompensa, ni provecho.
- La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.
- La vida de los muertos consiste en hallarse presentes en el espíritu de los vivos.
- Nada resulta más atractivo en un hombre que su cortesía, su paciencia y su tolerancia.
- La pérdida de nuestras fuerzas es debida más bien a los vicios de la juventud, que a los estragos de los años.
- No me da vergüenza confesar que soy ignorante de lo que no sé.
- Todos los hombres pueden caer en un error; pero sólo los necios perseveran en él.
- Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas.
- Vivir sin amigos no es vivir.
- No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla.
- No hay momento de la vida que esté libre de deberes.
- Nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro.
- No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable.
- Los deseos deben obedecer a la razón.
- Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo.
- Para vivir como es debido, el breve tiempo de la vida resulta bastante largo.
- Nada corre tanto como la calumnia, nada se lanza con más facilidad, se acoge con más presteza y se difunde tan ampliamente.
- Los hombres son como los vinos: La edad agria los malos y mejora los buenos.
- Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.